16.09.2016

(Buenos Aires, 16 de septiembre de 2016).- El incremento de los costos para el transporte de cargas superará este año el 35%, según las proyecciones realizadas por el Departamento de Asuntos Tributarios y Costos de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac).

La cifra se desprendió de la evolución del Índice de Costos de la Fadeeac, realizado por la entidad y auditado desde el año pasado, por el Centro de Investigaciones y Finanzas del Instituto Di Tella en lo relativo a los métodos y los resultados.

Lucio Cassani y EmilioFelcman, integrantes de ese departamento de la Fadeeac, explicaron ayer los métodos utilizados para elaborar el cuadro de costos utilizado como referencia para la fijación de los precios del sector ante los dadores de cargas.

Felcman hizo una relación de la evolución de costos durante los últimos cinco años. Al respecto, precisó que en 2012 y 2013 el índice tuvo un incremento de 25%; en 2014 “fue el mayor del período y llegó a 38%”, para bajar a 22% al año siguiente. En tanto, durante los primeros ocho meses de este año superó el 30%, por los que la proyección anual implicaría un alza superior a 35%, dijo.

Por su parte, Cassani analizó la formación de los costos fijos y variables del índice de la entidad empresaria, en el cual los ítems con mayor incidencia fueron Personal y Combustible, en el cual el costo promedio país del gasoil se ubicó en 16,41 pesos, “el más alto de la región, con excepción de Uruguay”.

El especialista indicó que “estamos ante un cuadro de altos costos en un marco de descenso significativo de la actividad”, e instó a “hacer un seguimiento constante de los costos, no solo en las épocas malas, sino también en las de bonanza, cuando la empresa tiene espalda para hacer frente a otros gastos”.

Remarcaron la confiabilidad de los valores integrantes del índice, explicando cual era el origen de cada uno de ellos, incluyendo marcas, lugares y períodos de tiempo. Finalmente, Cassani difundió un cuadro elaborado con los datos de una empresa de larga distancia, otra de distribución y una tercera mixta, del que se desprendía que el impacto fiscal de la tarifa final del transporte es de 39,7%.